¿Qué es un ataque de pánico y cómo reconocer sus síntomas?

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Equipo Editorial Psicólogos en Perú

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¿Qué es un ataque de pánico y cómo reconocer sus síntomas?

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¿Qué es un ataque de pánico?

Un ataque de pánico es un episodio breve pero intenso de miedo o malestar extremo que aparece de manera súbita y alcanza su punto máximo en minutos. Aunque la experiencia puede parecer aterradora y producir sensaciones físicas intensas, un ataque de pánico no siempre indica un peligro físico inmediato. Muchas personas lo describen como una sensación abrumadora de perder el control, de volverse loco o de morir.

¿Cuánto duran los ataques de pánico?

Por lo general, un ataque de pánico dura entre 5 y 20 minutos, aunque algunos síntomas residuales pueden permanecer por más tiempo. En casos extremos, la persona puede sentirse fatigada, confusa o emocionalmente agotada después del episodio.

Síntomas más comunes de un ataque de pánico

Los síntomas varían entre personas, pero suelen agruparse en físicos, emocionales y conductuales. Reconocerlos ayuda a diferenciar un ataque de pánico de otras condiciones médicas y a tomar medidas adecuadas.

Síntomas físicos

  • Palpitaciones, ritmo cardiaco acelerado o sensación de latidos fuertes.
  • Sudoración excesiva.
  • Temblor o sacudidas.
  • Dificultad para respirar o sensación de ahogo.
  • Opresión o dolor en el pecho.
  • Mareo, inestabilidad o sensación de desmayo.
  • Escalofríos o sofocos.
  • Hormigueo o entumecimiento en manos, pies, o alrededor de la boca.
  • Náuseas o malestar abdominal.
  • Sensación de irrealidad (desrealización) o desconexión de uno mismo (despersonalización).

Síntomas emocionales y cognitivos

  • Miedo intenso o sensación de terror.
  • Miedo a perder el control, volverse loco o morir.
  • Pensamientos acelerados o rumiación sobre el episodio.
  • Hipervigilancia: temor a que ocurra otro ataque.

Síntomas conductuales

  • Evitación de situaciones, lugares o actividades por miedo a que se desencadene otro ataque.
  • Búsqueda constante de seguridad (acompañamiento, medicación, solicitud de atención médica frecuente).
  • Conductas de escape o abandono repentino de situaciones sociales o laborales.

Diferencias entre ansiedad y ataque de pánico

La ansiedad es una respuesta anticipatoria o sostenida a una amenaza percibida y suele persistir en el tiempo a niveles variables. Un ataque de pánico, en cambio, es un episodio agudo e intenso que aparece de forma súbita. Es posible tener ansiedad generalizada y experimentar ataques de pánico, o presentar ataques aislados sin un trastorno de ansiedad mayor.

¿Por qué ocurren los ataques de pánico? Factores y desencadenantes

No existe una única causa. Los ataques de pánico pueden desencadenarse por una combinación de factores biológicos, psicológicos y ambientales:

  • Predisposición genética y diferencias en la respuesta al estrés.
  • Eventos estresantes o traumáticos (pérdidas, accidentes, cambios importantes).
  • Consumo de sustancias como cafeína, drogas o alcohol.
  • Afecciones médicas que alteran la respiración o el ritmo cardíaco (es importante descartarlas con un examen médico).
  • Aprendizaje: haber experimentado un ataque antes y temer su recurrencia.

Qué hacer durante un ataque de pánico: pasos prácticos

Si estás con alguien que experimenta un ataque de pánico o te ocurre a ti, estas acciones pueden ayudar a reducir la intensidad del episodio:

  • Mantén la calma y recuerda que el ataque es temporal y no suele poner en peligro la vida.
  • Respira de forma lenta y controlada: prueba la respiración 4-4-8 (inhala 4 segundos, mantén 4, exhala 8) o respira con el abdomen.
  • Busca un lugar seguro y, si puedes, siéntate para evitar caídas.
  • Utiliza técnicas de conexión a la realidad: nombra 5 objetos que ves, 4 sonidos que escuchas, 3 texturas que puedes tocar (técnica 5-4-3).
  • Recuerda frases tranquilizadoras: "esto pasará", "no estoy en peligro inmediato".
  • Si tienes un plan con un profesional de salud mental, sigue las recomendaciones pactadas (ejercicios, medicación si corresponde).

Cuándo buscar ayuda profesional

Debes acudir a un profesional de la salud si:

  • Los ataques de pánico son frecuentes o impiden tu funcionamiento social, laboral o académico.
  • Vives con miedo constante a que ocurra otro ataque (hipervigilancia o evitación marcada).
  • Los síntomas físicos son severos y no se ha descartado una causa médica.
  • Experimentas pensamientos suicidas o te sientes desesperanzado.

Tratamientos efectivos y basados en evidencia

Los ataques de pánico y el trastorno de pánico suelen responder bien a intervenciones terapéuticas. Entre las opciones más probadas están:

Terapia cognitivo-conductual (TCC)

La TCC ayuda a identificar y modificar pensamientos y conductas que mantienen el miedo. Incluye técnicas de exposición y reestructuración cognitiva para disminuir la evitación y el temor a los síntomas.

Terapias de relajación y respiración

Entrenamiento en respiración diafragmática, relajación muscular progresiva y prácticas de atención plena (mindfulness) reducen la reactividad física y favorecen el autocontrol.

Medicamentos

En algunos casos, los médicos pueden recetar antidepresivos (ISRS, IRSN) o ansiolíticos para controlar episodios frecuentes o intensos. La decisión debe tomarse con un profesional y considerando beneficios, efectos secundarios y duración del tratamiento.

Apoyo psicosocial

Grupos de apoyo, educación sobre el trastorno y estrategias de autocuidado (sueño, ejercicio, alimentación) complementan las intervenciones clínicas.

Mitos y verdades sobre el ataque de pánico

  • Mito: "Un ataque de pánico siempre significa enfermedad cardíaca". Verdad: aunque pueden sentirse como un problema cardíaco, no siempre lo son; sin embargo, es importante evaluar síntomas nuevos con un médico.
  • Mito: "Si lo evito, desaparecerá". Verdad: la evitación refuerza el miedo; la exposición controlada es más efectiva.
  • Mito: "Sufrir un ataque de pánico es señal de debilidad". Verdad: es una reacción humana a la percepción de amenaza; buscar ayuda es un acto de fortaleza.

Consejos prácticos para el día a día

  • Practica técnicas de respiración y relajación diariamente, no solo durante un ataque.
  • Reduce el consumo de cafeína y evita drogas recreativas que puedan aumentar la ansiedad.
  • Mantén una rutina de sueño regular y actividad física moderada.
  • Habla con familiares o amigos de confianza sobre tu experiencia para reducir el aislamiento.
  • Si vives en Perú, infórmate sobre los servicios de salud mental disponibles en tu localidad: centros de salud, hospitales y profesionales privados.

Conclusión

Un ataque de pánico es aterrador, pero es tratable. Reconocer los síntomas físicos, emocionales y conductuales permite actuar con calma y buscar la ayuda necesaria. Si los ataques interrumpen tu vida o causan miedo constante, un profesional de salud mental puede ofrecer estrategias y tratamiento efectivo para recuperar el control y la calidad de vida.

Recursos y búsqueda de ayuda

Si necesitas atención inmediata y sientes que podrías hacerte daño, busca ayuda en un servicio de emergencia. Para apoyo no urgente, consulta a un médico general o a un psicólogo/psiquiatra. En Perú, puedes acudir a centros de salud pública o a servicios privados; muchas instituciones ofrecen atención presencial y virtual.

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